Repudian en la Huasteca a Romero Calzada

Repudian en la Huasteca a Romero Calzada

Simplemente bastó que los habitantes de la zona le conocieran sus mañas para que dejaran de apoyarlo

Ya se veía venir.
Sólo era cuestión de tiempo para que los habitantes de la Huasteca Potosina se dieran cuenta de la calidad de persona que es el tal José Luis Romero Calzada, conocido besuqueador de burros, presunto huachicolero y fallido aspirante a la gubernatura del estado.
Déjenos contarle: en el pasado proceso electoral, el Partido Acción Nacional (PAN) tenía un liderazgo perfectamente bien identificado para ganar la alcaldía de Aquismón: Cuauhtémoc Balderas Yáñez. Así lo constató el dirigente nacional Markos Cortés en una gira de trabajo que realizó por la región.
Sin embargo, los dueños de la franquicia a nivel local, Juan Francisco Aguilar y su jefe informal o más bien cómplice, Xavier Azuara Zúñiga, ya tenían “apalabrada” la posición para un cercano suyo y dejaron fuera de la jugada a quien era el candidato natural para la alcaldía.
El resultado no se hizo esperar y Balderas Yáñez rompió con Acción Nacional. Con un triunfo garantizado bajo el brazo no faltó quien lo invitara y ello sucedió con el Partido Redes Sociales Progresistas (RSP), la fuerza que impulsaba a Calzada Romero en su sueño “guajiro” de convertirse en gobernador. Obviamente ganó.
Tan pronto y comenzó el sexenio de Ricardo Gallardo Cardona, el nuevo alcalde de Aquismón no tuvo empacho alguno en sumarse a las filas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cosa que enfureció al fallido comediante metido a la política Romero Calzada.
Y es que el originario de Salinas de Hidalgo había visto a Aquismón como una especie de puerta de entrada a la Huasteca para mantenerse en la actividad política.
Cual nuevo conquistador, “El Tekmol” no tuvo empacho en prometer a los desprevenidos huastecos hasta “las perlas de la virgen”, dijo que les mandaría ambulancias y hasta unidades para la práctica de diálisis.
Muy pronto se dieron cuenta que las promesas de Romero Calzada valen lo mismo que un billete de dos pesos arrugado: nada y nada.
Descobijado y exhibido como lo que es en realidad: una mañoso vendedor de humo, Romero Calzada busca ahora no a quién se la hizo sino a quien se la pague y eligió como blanco de su ira al alcalde de Aquismón, el ahora verde Cuauhtémoc Balderas Yáñez.
Su estrategia consiste en criticar, atacar y ofender. “El Tekmol”, sólo ha pretendido dividir y confrontar a los huastecos y para ello, echó mano de la obra que actualmente realiza la administración municipal, el arreglo integral de la entrada al municipio.
La virulencia de sus críticas ha causado que automovilistas agredan verbalmente a quienes trabaja en la obra y —en general— que aumente un clima de confrontación entre los pobladores del municipio.
El presunto huachicolero mandó a dizque tres “especialistas” a revisar los trabajos que se realizan y verificar su calidad, pero con tan mala fortuna que el tiro le salió por la culata pues habitantes del municipio salieran a manifestar su rechazo en contra del ahora exdiputado local.
Ahorita son los habitantes de Aquismón, pero no tardan en sumarse los de otros municipios en su exigencia de que Romero Calzada mejor se regrese a su tierra. De conquistadores y vendedores de cuentas de vidrios ya están más que cansados.
Un comentarista de la región se pregunta ¿por qué Romero Calzada no hace campaña en su región natal, es decir en el Altiplano Sur? La respuesta es muy sencilla, porque acá ya lo conocen y está bien “quemado”. Para muestra baste recordar que en la pasada elección obtuvo en su distrito de origen, solamente 2 mil 376 votos, mientras que Octavio Pedroza se llevó 30 mil y Gallardo Cardona poco más de 40 mil.
Por ello le recuerdan a Romero Calzada que la Huasteca no le debe nada y por el contrario, él y su esposa si le deben a esta sufrida región del estado una diputación plurinominal.
¿Qué planeará ahora Romero Calzada?, ¿intentará hacer campaña en la Zona Media?, al parecer es la única que le queda.