ALCALDES POTOSINOS REALIZAN PESADA GIRA DE TRABAJO POR LA CDMX

- Emmanuel Castro de Salinas y sus colegas volvieron con las manos vacías, pero ¿quién les quita lo bailado?
- Ya lo dijo el inmortal Juan Gabriel: ¡¿pero qué necesidad?!
Mire usted. Sucede que el alcalde de Matehuala, Iván Estrada, tuvo a bien irse a turistear a las calles, restaurantes y hasta encueradero de la Ciudad de México en compañía de varios de sus homólogos potosinos. Entre ellos destacan Emmanuel Govea, presidente municipal de Santa María del Río y su tocayo de Salinas, Emmanuel Castro.
El objetivo del viaje —supuestamente— era el reunirse con legisladores federales, para gestionar apoyos para sus gobernados, pero sin tomar en cuenta a diputados potosinos o al mismo gobernador.
Así lo narra un portal informativo potosino: después de la reunión en un modesto lugar para desayunar, los trabajadores del pueblo recorrieron varios lugares de la capital del país y como el hambre es canija, sacaron la coperacha para darse una buena comilona, de esas que acostumbran pagar a costa del pueblo.
Sigue la narración que como los alcalde no son, precisamente, “niños de la calle”, conocen lugares fifís de la capital y se dirigieron al conocido y preferido restaurant Sonora Grill de la colonia Nápoles.
Y aquí sobrevino la “tragedia”. Como buenos turistas provincianos y buenos camaradas los alcaldes viajeros, no pudieron dejar pasar la oportunidad de tomarse las clásicas fotos del recuerdo.
“Tómame una así, donde me vea como un poderoso gestor”, tal parece ser la frase que podría acompañar la imagen de Emmanuel Govea quien posa como todo un galán de pueblo, con sombrero, camisa abierta y mostrando pelo en pecho. Iván Estrada sumió la panza y hasta tuvo que aguantar la respiración, todo para evitar que se le vea la “prosperidad”. Emmanuel Castro por su parte, posa todo sonriente, sin preocupación alguna. Que Salinas no tiene agua, que Salinas sufre una imparable ola de robos, que en Salinas no hay obra pública…pequeñeces.
Abundó el vino tinto, las cheves finolis y los cortes finos tipo tomahawk. Se dice que también los alcaldes de Cedral, Howard Aguilar y el de Villa de la Paz, Armando Torres formaron parte de la improvisada comitiva que terminó la jornada en un despacho contable… con table dance.
Las anécdotas de los presidentes en la Ciudad de México seguirán dando de qué hablar en los próximos días y aunque al final volvieron con las manos vacías, lo cierto es que ¿quién les quita lo bailado?
