Juan Carlos, asesinado en operativo de Culiacán, era trabajador del Ayuntamiento

Juan Carlos Sánchez, abogado de 34 años, fue identificado erróneamente como agresor en un operativo en Culiacán. Su familia exige justicia tras su muerte.
La violencia que ha marcado la historia reciente de Culiacán, Sinaloa, cobró otra víctima inesperada el pasado 21 de septiembre durante un operativo militar en la zona de Tres Ríos. Juan Carlos Sánchez Palacios, un joven abogado y emprendedor de 34 años, perdió la vida en medio del fuego cruzado, en un incidente que, según sus familiares, fue una tragedia causada por una confusión.
El operativo, dirigido por elementos de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), tenía como objetivo detener a miembros de un grupo criminal que se refugiaban en un departamento del complejo Depas Clamont. Durante el enfrentamiento, Juan Carlos, quien vivía en la misma zona, fue inicialmente identificado como uno de los agresores. Sin embargo, su familia y amigos aseguran que no tenía ninguna relación con los criminales, siendo un hombre trabajador que quedó atrapado en la balacera.
El operativo que terminó en tragedia
El operativo comenzó durante la tarde del 21 de septiembre, cuando fuerzas de seguridad irrumpieron en el complejo residencial buscando a criminales que se escondían en uno de los departamentos. El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, informó horas después a través de redes sociales que seis adultos y una menor de edad fueron evacuados del edificio. Además, confirmó la muerte de tres agresores y la detención de uno más, mientras que dos soldados resultaron heridos.
Sin embargo, entre los fallecidos, las autoridades inicialmente incluyeron a Juan Carlos como uno de los agresores, una declaración que fue rápidamente desmentida por sus allegados. Familiares y amigos cercanos han señalado que él no tenía ninguna conexión con el crimen organizado y que fue una víctima inocente del operativo.
¿Quién era Juan Carlos Sánchez Palacios?
Juan Carlos era abogado de profesión, graduado de la Escuela Libre de Derecho de Sinaloa, y había trabajado en el área de Defensoría Jurídica de la Sindicatura de Procuración del Gobierno Municipal de Culiacán. Su labor en el Ayuntamiento duró aproximadamente un año, hasta que en junio de 2023 decidió renunciar para dedicarse a sus proyectos de emprendimiento en el sector alimentario.
El joven había inaugurado recientemente dos restaurantes en la zona de Tres Ríos: Fit House Culiacán y Fat House Culiacán, negocios en los que había puesto toda su energía y pasión. Era un joven lleno de sueños y motivaciones, con una familia a la que amaba profundamente.
El llamado de su familia y amigos por justicia
Tras su muerte, la pareja de Juan Carlos y su bebé fueron evacuadas del departamento donde residían, sufriendo síntomas de intoxicación, aparentemente a causa del gas lacrimógeno utilizado durante el operativo. Ambas fueron trasladadas a un hospital cercano para recibir atención médica y, una vez recuperadas, se espera que rindan su declaración ante las autoridades.
El hermano de Juan Carlos, Rafael Sánchez, declaró al medio El País que el joven había salido del departamento para ayudar a su familia, quienes se vieron afectadas por el gas lanzado por las autoridades. En redes sociales, una campaña bajo el lema “Juan Carlos no era un criminal” se ha viralizado, exigiendo justicia y una aclaración de los hechos.
El pronunciamiento de las autoridades
Aunque el gobernador Rocha Moya defendió el primer informe como preliminar, reconoció que no se podía determinar aún las circunstancias exactas de la muerte de Juan Carlos, y dejó el caso en manos de la Fiscalía General de la República (FGR). Además, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, confirmó que Juan Carlos había trabajado en el Ayuntamiento, destacando su trayectoria como un joven profesional y emprendedor.
La lucha por la verdad y la justicia
La familia de Juan Carlos sigue esperando respuestas claras por parte de las autoridades. Las circunstancias de su muerte han generado una fuerte reacción pública, y quienes lo conocían están decididos a que su memoria no sea manchada por una confusión fatal. La verdad sobre lo sucedido aquel día en Tres Ríos debe salir a la luz, y con ello, la justicia que su familia merece.
