EMPEORA LA ATENCION EN EL IMSS ¿Y EL BIENESTAR?

La implementación del modelo IMSS en San Luis Potosí ha desatado una ola de denuncias por parte de derechohabientes que acusan un colapso en la atención médica, marcado por largas filas, falta de medicamentos, desorganización y malos tratos al paciente. El nuevo esquema impulsado por el Gobierno Federal es señalado por usuarios como un factor que está acabando con los hospitales y agravando una crisis que se vive a diario en clínicas del estado.
En la Clínica 50 del IMSS, pacientes, en su mayoría adultos mayores, reportan que deben formarse desde las cinco de la mañana para intentar obtener atención médica, permaneciendo horas de pie sin la certeza de ser atendidos. Muchos son obligados a regresar otro día, repitiendo el mismo calvario. A esta saturación se suma la escasez de medicamentos, lo que ha generado frustración e incertidumbre entre quienes dependen de tratamientos continuos, situación que los usuarios atribuyen a la deficiente administración encabezada en la entidad por la delegada Angélica Cristina Rodríguez Nester.
El problema no es aislado. En clínicas como la de Nicolás Zapata y la 45 (Salvador Nava), los derechohabientes denuncian agendas rebasadas, caos en la asignación de citas y una atención marcada por la prepotencia y el maltrato. Pacientes relatan que desde la madrugada forman tarjeta para que solo se atienda a tres personas por consultorio, con recepcionistas que canalizan a discreción y médicos que regañan o tratan con desprecio a quienes buscan atención.
La indignación también se ha trasladado a redes sociales, donde circulan imágenes que evidencian la precariedad del sistema, como lo alimentos y suplementos entregados en recipientes improvisados por falta de material básico. Para muchos usuarios, estas escenas reflejan el fracaso del IMSS Bienestar, un modelo que prometía dignificar la atención médica y que hoy es acusado de profundizar el abandono de hospitales y de vulnerar el derecho a la salud de miles de potosinos.
EMPEORA LA ATENCION EN EL IMSS ¿Y EL BIENESTAR?.
