Y EL NOBEL ES PARA…

El mandatario estadounidense afirma que, tras no recibir el galardón, priorizará intereses territoriales de EE. UU.
Cuestiona la soberanía de Dinamarca sobre la isla y asegura que el control total es vital para la seguridad global.
WASHINGTON, D.C. – En una comunicación que ha inyectado una dosis de incertidumbre a la geopolítica global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, vinculó su renovada presión por adquirir Groenlandia con el hecho de no haber sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
DEARBORN, MICHIGAN – JANUARY 13: U.S. President Donald Trump tours the assembly line at the Ford River Rouge Complex on January 13, 2026 in Dearborn, Michigan. Trump is visiting Michigan where he will participate in a tour of the Ford River Rouge complex and later give remarks to the Detroit Economic Club. (Photo by Anna Moneymaker/Getty Images)
La revelación surgió tras la filtración de un mensaje de texto enviado por el mandatario estadounidense al Primer Ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, durante el pasado fin de semana, según confirmó este lunes un funcionario de la oficina del primer ministro noruego.
“Ya no siento la obligación de pensar puramente en la paz”
En el mensaje, publicado originalmente por la cadena PBS, el presidente Trump justifica un cambio en su enfoque estratégico tras lo que considera un desaire por parte del Comité Noruego del Nobel:
“Considerando que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras MÁS, ya no siento la obligación de pensar puramente en la Paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América”, escribió Trump.
Cuestionamiento a la soberanía danesa
Además de la referencia al premio, Trump elevó el tono de la disputa territorial al cuestionar la legitimidad histórica de la posesión de Groenlandia por parte de Dinamarca. En el mismo texto, el presidente afirmó que “no existen documentos escritos” que avalen la reclamación danesa y concluyó de manera tajante: “El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control total y completo de Groenlandia. ¡Gracias!”.
Escalada de tensiones
El interés de la administración Trump por la isla ártica, rica en recursos naturales y de incalculable valor estratégico, ha generado fricciones diplomáticas con Copenhague y Nuuk en la última semana. Analistas internacionales sugieren que el tono de este último mensaje podría complicar las relaciones con los aliados nórdicos y la OTAN, en un momento en que el control del Ártico se ha vuelto una prioridad para las potencias mundiales.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han emitido comentarios adicionales sobre la veracidad o el contexto de la filtración.
Y EL NOBEL ES PARA….
