Sergio “Checo” Pérez asegura: Cadillac tiene rumbo

Sergio “Checo” Pérez asegura: Cadillac tiene rumbo

El piloto mexicano afirma que se siente más cómodo que nunca, en su relación con su coequipero, el finlandés Valtteri Bottas.
Sergio Checo Pérez vive emocionado su retorno a la Fórmula 1. No solamente se siente seguro de lo que podrá alcanzar con la nueva Escudería Cadillac, sino que además se encuentra muy motivado por la extraordinaria relación que tiene con su coequipero, Valtteri Bottas.
“Tiene rumbo” aseguró el piloto tapatío la noche de ayer a su padre Antonio Pérez Garibay, quien compartió con el Heraldo Media Group la íntima conversación que tuvo con su hijo, quien en la confianza de la relación aceptó que a lo único a lo que Checo tiene miedo, es al fracaso.
El piloto mexicano se encuentra en Baréin, participando en los ensayos previos al debut del serial, el 8 de marzo en el Circuito de Albert Park en Melbourne. Hasta ahora ha tenido un desempeño más allá de lo satisfactorio, pues a pesar de que es la escudería nueva en la categoría, ha comenzado a mostrar su potencial.
Según Pérez Garibay, Sergio le ha ratificado lo que desde que era un niño lo mantiene ilusionado.
Checo siempre ha soñado con ser campeón del mundo, y ahora después de subir varios peldaños, hasta ser subcampeón mundial, mantiene la ilusión, aunque también es un hombre responsable y aterrizado con la realidad”.
La escudería Cadillac ha logrado, al margen de las críticas y las comparaciones, colocarse delante de varios pilotos.
“Checo sabe que la posición que podría tener en los ensayos, sería la 21, pero lejos de eso, ha conseguido tiempos competitivos considerando las circunstancias”.
“Cadillac tiene dos grandes pilotos para desarrollar el proyecto y estoy convencido de que antes de lo esperado, estará peleando posiciones”.
Luego afirmó:
“Creo que en cinco o seis carreras, Cadillac estará en media tabla. No tengo dudas. Llevar este auto a esa zona, en tan poco tiempo, sería histórico”.
Cadillac necesita ajustar
El piloto mexicano completó apenas 42 vueltas, tras una falla mecánica temprana durante el segundo día de pruebas en Baréin.
Checo registró 42 giros con un mejor tiempo de 1:38.653, decimoquinto en la tabla, a 4.3 segundos de Charles Leclerc, quien marcó un 1:34.273.