Derrames e incendios marcan gestión de Víctor Rodríguez Padilla en Pemex

Derrames e incendios marcan gestión de Víctor Rodríguez Padilla en Pemex

La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció el pasado mes de mayo que Víctor Rodríguez Padilla dejó la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) y que sería sustituido por Juan Carlos Carpio Fragoso, en medio de cuestionamientos financieros, operativos y ambientales sobre la petrolera.
Durante su gestión, Rodríguez Padilla enfrentó críticas por el manejo del derrame de petróleo registrado desde febrero de 2026 en las costas de Veracruz. El entonces director reconoció irregularidades operativas no reportadas a los altos mandos de Pemex, entre ellas la pérdida de integridad mecánica de un oleoducto y trabajos de reparación omitidos en los informes internos.

También confirmó una fuga de hidrocarburos en instalaciones de la empresa, pese a que áreas operativas negaron sistemáticamente el incidente. Señaló además contradicciones entre reportes que describían el hecho como un “simple lagrimeo” y el despliegue de 11 embarcaciones para contener y recuperar hidrocarburos en la zona afectada.

Habitantes y denunciantes cuestionaron la falta de información oficial y el desconocimiento que, aseguraron, mostró la dirección de Pemex sobre la magnitud del derrame.
Durante el año, Pemex también registró otros incidentes relevantes, como derrames en Poza Rica y Coatzintla, Veracruz; un derrame de diésel en la refinería Deer Park, Texas; y dos incendios en la refinería Olmeca de Dos Bocas, uno de ellos con saldo de cinco personas fallecidas.
Rodríguez Padilla presentó su renuncia en dos ocasiones el año pasado, pero fue convencido de permanecer en el cargo. La agencia señaló además divisiones internas y dudas sobre su continuidad, debido a problemas financieros y operativos de la empresa.
Recientemente, S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva crediticia de Pemex y advirtió sobre su débil estructura financiera, marcada por altos niveles de deuda, baja liquidez y flujo de caja negativo, aunque mantuvo la expectativa de respaldo gubernamental por su importancia estratégica.